La frase: "no puedo"

No puedo hacer nada por mí mismo...

Joh 5:30  No puedo yo hacer nada por mí mismo;  según oigo,  así juzgo;  y mi juicio es justo,  porque no busco mi voluntad,  sino la voluntad del que me envió,  la del Padre

En este tiempo existen muchas personas que se dedican a la motivación, que te dicen: nunca digas "no puedo", creen que esas palabras no deberían existir en el idioma, te dicen que tienes derecho a ser próspero, un campéón y triunfador; Sin embargo, el Señor Jesús no piensa igual... Él dijo "no puedo yo hacer nada por mi mismo"; esto quiere decir que Jesús si decía "no puedo".   Jesús, el Hijo de Dios, El Todopoderoso, el Rey de reyes y Señor de señores, no podía hacer nada de sí mismo, se negó a todos sus derechos, se negó el derecho de decisión propia, se negó un lugar digno en donde dormir (Mateo 8:20), se negó el derecho de ser próspero (2Corintios 8:9) y por último nos encomendó explícitamente a hacer exactamente lo mismo que Él hizo diciendo: Porque ejemplo os he dado,  para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis (Juan 13:15).   Él se negó así mismo y fue a la cruz por nosotros (Hebreos 12:2), hoy nosotros también debemos negarnos a nosotros mismos e ir a la cruz (Lucas 9:23) por él y por otros hijos de Dios, haciendo la voluntad de aquel que nos envió.

El apóstol Juan dijo que el que dice que permanece en él,  debe andar como él anduvo (1Juan 2:6), por lo tanto es "necesario" que sepamos que "no podemos" vivir por nosotros mismos y que debemos de ser crucificados juntamente con Él y dejar de gozar nuestros derechos (Gálatas 2:20), negándonos voluntariamente el privilegio de aceptar nuestras prerrogativas.  

Las pláticas motivacionales son bastante reconfortantes y de gran aliciente para el corazón humano, no obstante, nosotros no somos de este mundo (Juan 17:16), por lo tanto nuestra fe no debe estar cimentada en la sabiduría de este mundo, sino en el poder de Dios (1Corintios 2:5) y nuestro principal objetivo es ser como Jesús, porque así como Él, nosotros hemos venido a hacer la voluntad del Padre y no a cumplir nuestros sueños.