La Victoria

Fue más que doloroso... día triste rayando hasta en lo ruin...
día oscuro, envuelto de sangre de color carmín.

Un pedazo de madera esclavizando el cuerpo de mi amigo...
El sol, escondido con vergüenza pudiendo ser solo un testigo.

la tierra quebratándose en pedazos... mientras murmullos se escuchaban entre burlas y rechazos.

un par de clavos en sus manos afirmándolo a la muerte...  lágrimas cayendo con firmeza sobre el polvo inerte.

Un grito desgarrante dando aviso que todo estaba terminado...  los cantos en el cielo por primera vez se habían silenciado.

Fiesta en el averno sin saber lo que estaba sucediendo.
Tres días de suspenso, y de pronto aquella roca, se movió crujiendo.

Los reyes del infierno temblorosos observaron aquel acontecimiento...
Ángeles ansiosos esperando la noticia que divisaba el firmamento.

El comandante de pie ante la muerte... grito desgarrante de victoria ensordeciendo el universo.
Aquello que parecía una derrota se les vino de reverso

El sol y Las estrellas reverentes se postraron ante el rey de gloria.
La tierra y los mares del planeta declarando a una su victoria.

Ha vencido... ha vencido, en aquella cruz el Cristo poderoso.
Derribando el muro que impedía que sus tropas entrarán victoriosos.

Tu deleite

Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
Salmos 37:4

Obviamente cuando te deleitas en Él... es porque las peticiones de tu corazón son diferentes a las del mundo... pues los deseos de tu corazón estarán de acuerdo a aquello en lo que te deleitas.

Cuando te deleitas en el Señor tu corazón está tan conectado al de tu Dios, que solamente deseará hacer Su voluntad... los tesoros más grandes de la tierra te serán insignificantes...      los placeres más intensos de la vida te serán intrascendentes... y fuera de Él NADA desearás en esta tierra (Salmo 73:25)
Porque entenderás el placer de conocerle y desearás los deseos del Señor. 
Si todavía piensas que estar en una fiesta, tener el mejor coche, ser turista por el mundo, o tal vez ser de lo más  famoso de la tierra, es lo mejor...  o si aun sientes el mayor placer de todos en la comida, la bebida, el sexo o simplemente en dormir... no creas que las peticiones de tu corazón en realidad se cumplirán, por que aún no te has deleitado en el Señor.
Es cierto que habrá cosas que te gusten suficiente, pues serán un regalo del Altísimo, pero nada en esta vida... y nada en esta tierra... superará el placer de estar con tu buen Dios y deleitarte en Su presencia.