¿Homosexualismo?

Sobre el homosexualismo

Sin Palabras...




Romanos 1:18-28

Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;  porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto,  pues Dios se lo manifestó.  Porque las cosas invisibles de él,  su eterno poder y deidad,  se hacen claramente visibles desde la creación del mundo,  siendo entendidas por medio de las cosas hechas,  de modo que NO TIENEN EXCUSA.  Pues habiendo conocido a Dios,  no le glorificaron como a Dios,  ni le dieron gracias,  sino que se envanecieron en sus razonamientos,  y su necio corazón fue entenebrecido.  Profesando ser sabios,  se hicieron necios,   y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible,  de aves,  de cuadrúpedos y de reptiles.  Por lo cual también DIOS LOS ENTREGÓ A LA INMUNDICIA,  en las concupiscencias de sus corazones,  de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,  ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira,  honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador,  el cual es bendito por los siglos.  Amén.  Por esto DIOS LOS ENTREGÓ A PASIONES VERGONZOSAS;  pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,  y de igual modo también los hombres,  dejando el uso natural de la mujer,  se encendieron en su lascivia unos con otros,  cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres,  y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.  Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios,  Dios los entregó a una mente reprobada,  para hacer cosas que no convienen;
 



La estrategia más usada por el enemigo



La estrategia del averno:


La tentación.

(Números cap. 22-25)

Balac, rey de Moab, intentó maldecir al pueblo de Dios por medio de Balaam, sin embargo, todos sus intentos fueron inútiles, pues Dios había cercado a Su pueblo con una valla de protección infranqueable y lo único que podía conseguir era bendecirlos aún más con cada agresión; porque cuando el pueblo de Dios es atacado, se fortalece.  Se dieron cuenta que era imposible destruir al pueblo del Señor, por demás estarían todos sus esfuerzos si no encontraban otra forma de hacerlo. Fue entonces cuando Balaam sugirió aquella estrategia surgida desde el mismísimo averno, llamada “tentación”; el rey solo debía enviar a las mujeres más bellas de su tierra, para hacer caer al pueblo en la seducción. Los hijos de Dios aceptaron aquella malévola atracción,  dejándose llevar por la invitación, se inclinaron a ellas y a sus dioses logrando que Dios mismo les diera la espalda y los destruyera con la espada del castigo a causa de esa triste corrupción (Números 25:1-2).


Por lo tanto, el enemigo sabe que para destruir a un verdadero cristiano, no puede intentarlo quitándole el trabajo o robándole su dinero, porque su provisión no viene de lo que los hombres puedan pagarle, sino de lo que el Padre Celestial le da; no lo hará metiéndole en problemas porque un cristiano se hace más fuerte en la adversidad y se perfecciona en la debilidad; no podrá meterlo en el horno de fuego que calienta siete veces, pues lo único que logrará es quemar sus ataduras; no podrá derribarlo en las tormentas, porque aquel que ha puesto su casa sobre la roca, jamás claudicará; no podrá apagar su fuego con el viento pues éste hará que arda aún más fuerte; no podrá quitarle la vida con la muerte, porque para él morir es ganancia; lo hará utilizando la trillada y antigua estrategia de la seducción, lo hará enviando a los siervos de impiedad para utilizar el arma de la tentación, porque solamente así el vallado que protege a los hijos del Señor, será arrancado.


Sin embargo, el pecado no se enseñoreará de nosotros (Romanos 6:14), si es que estamos bajo la Gracia, y si no practicamos el pecado, el maligno nunca nos tocará (1Juan 5:18).  Esto significa que la guerra es contra el pecado (Hebreos 12:4), el  único factor con el que el enemigo  puede hacernos  verdaderamente daño.  Resistamos la tentación que es la puerta al pecado, esforcémonos en la Gracia divina, el poder para hacer lo que es agradable para Dios (Hebreos 13:21) y recordemos que es Bienaventurado el varón que soporta la tentación;  porque cuando haya resistido la prueba,  recibirá la corona de vida,  que Dios ha prometido a los que le aman (Santiago 1:12).

Usando bien la Palabra

Usando bien la Palabra de Verdad

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado,  como obrero que no tiene de qué avergonzarse,  que usa bien la palabra de verdad (2Timoteo 2:15).

Muchos usan la Palabra de Dios para defender sus propósitos, o para descubrir grandes misterios, estudiar historia del pueblo hebreo, ser más doctos, fabricar sectas, profetizarse cosas maravillosas, encontrar cosas que otros no hayan encontrado antes, crear doctrinas acordes a sus sentimientos y muchas otras formas de uso egoísta.

Sin embargo, en 2 Timoteo 2:15 queda claro que debemos constantemente intentar con todas nuestras fuerzas, presentarnos delante de Dios examinándonos a nosotros mismos y saliendo aprobados; es decir que debemos llegar dignos ante Él, limpios de todos nuestros pecados que nos averguenzan, usando bien esa Palabra que es como espada para circuncidarnos la carne (Hebreos 4:12).

Porque la Palabra no debe ser usada como los abogados de este mundo usan las leyes de la tierra cuando defienden asesinos y los logran sacar libres, la Palabra deber ser usada como luz que ilumina y muestra la suciedad de nuestras maldades (Salmo 119:105), como martillo que quebranta la piedra de la dureza de nuestro corazón, como fuego para esterilizar nuestras heridas (Jeremías 23:29), como agua para limpiarnos de nuestra inmundicia (Efesios 5:26), como sana enseñanza que redarguye, corrige, e instruye en justicia (2Timoteo 3:16); como alimento para nuestro crecimiento (Hebreos 5:12), y como semilla que es sembrada en nuestra mente y da fruto al ciento por uno (Lucas 8:15).  Porque la Palabra del Señor "funciona" si la sabemos usar bien.

Aprendamos a usar bien la Palabra de Verdad y no tendremos de qué avergonzarnos cuando estemos delante del Juez Eterno y Justo.

Relacionándonos con Dios

Dios y yo...

una relación sana

No pueden existir relaciones unilaterales, donde solamente una persona ceda todo el tiempo, donde una de las partes solamente pida y la otra solamente dé, como sucede con muchos cristianos hoy en día cuando buscan al Señor.  

Una relación se cumple cuando existen dos individuos que comparten mutuamente.  

Dios quiere tener una relación con nosotros, por lo tanto, no deberíamos llegar delante de Su presencia solamente pidiendo y pidiendo cosas, porque estaríamos siendo simplemente seres egoístas que solamente buscan los beneficios de dicha relación, pero nunca esperan ofrecer algo a cambio.  Acordémonos que Dios anda buscando adoradores (Juan 4:23) que le amen sobre todas las cosas (Marcos 12:30).  Aunque, si bien es cierto, Dios no se beneficia en nada que nosotros le demos, nuestra relación con Él, si lo hace.

Aquellos cristianos que buscan a Dios únicamente por los beneficios y las bendiciones, no han pasado a tener una verdadera relación con Dios y son simplemente sanguijuelas que solamente dicen "dame" "dame" (Proverbios 30:15).  

-quiero amarte Señor, y no porque me des, hoy mi sustento
-quiero amarte Señor, y no porque me des, lo que yo te pido a ti..
-quiero amarte Señor, y no porque haces grandes maravillas...
-quiero amarte Señor, porque eres mi Dios... mi mejor amigo.

Fidelidad en tu llamamiento

FIELES

Pelearán contra el Cordero,  y el Cordero los vencerá,  porque él es Señor de señores y Rey de reyes;  y los que están con él son llamados y elegidos y fieles. Apocalipsis 17:14.

Los que estarán con Él son "llamados", "elegidos" y "fieles", lo que significa que Jesús nos ha llamado a estar con Él por la eternidad, sin embargo, no todos lo lograrán porque muchos son los llamados, y pocos los elegidos (Mateo 22:14), pero fieles serán aún menos.  Los fieles son todos aquellos que han sido llamados delante del Señor, han trabajado en su llamamiento y se han esforzado, logrando mantenerse perseverado en este y haciendo Su voluntad cada día; son todos aquellos que no se han dado por vencidos al seguir a Cristo, no importando las situaciones más adversas.

Nuestro llamamiento más importante es para estar con Cristo eternamente, porque Dios quiere tenernos cerca de Él, por lo tanto, nos pide que nos esforcemos y seamos fieles... que aprendamos a andar delante de Su presencia en esta vida como entrenamiento para estar con Él en la Eternidad.

Dios nos hace la misma proposición que le hiciera a Abraham cuando le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso;  anda delante de mí y sé perfecto (Génesis 17:1 2da parte); pues El Señor es tan santo que exige la perfección de aquellos que le acompañen. !debemos aprender a andar delante del Señor, cada día!

No obstante, nosotros no podremos lograr ser perfectos si no es por la Gracia capacitadora de nuestro Dios, por lo tanto debemos esforzarnos, no en ser perfectos, sino en la Gracia de Dios (2Timoteo 2:1) para poder obtener esa perfección que nos hará agradables para acompañarle por la eternidad, y allí se mostrará nuestra fidelidad.

Seamos fieles en vivir delante del Señor, buscando Su Gracia para alcanzar la perfección agradable delante del Rey ...y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo,  el gran pastor de las ovejas,  por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad,  haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo;  al cual sea la gloria por los siglos de los siglos.  Amén. Hebreos 13:20-21.