El camino de santidad.

 El camino de santidad.


Y habrá allí calzada y camino,  y será llamado Camino de Santidad;  no pasará inmundo por él,  sino que él mismo estará con ellos;  el que anduviere en este camino,  por torpe que sea,  no se extraviará. Isaías 35:8.

El camino de Jerusalem era aquel que llevaba a Jerusalem, el camino de Belén aquel que llevaba a Belén, por tanto el camino de santidad es aquel que lleva a la santidad. Es un camino angosto (Mateo 7:14) que lleva a la vida, donde cada paso es también un paso de santidad.  Es la senda progresiva del justo, que va en aumento hasta llegar a la perfección (Proverbios 4:18), cada paso agrega justicia y santidad al caminante hasta alcanzar la estatura máxima (Efesios 4:13), que es el nivel mismo de santidad de nuestro Señor Jesucristo.

Un camino angosto que es difícil percibir o distinguir por su pequeño ancho, es difícil encontrarlo pero no caminarlo, porque todo aquel que camine allí, aunque sea el más torpe, nunca se extraviará, nunca se saldrá del rumbo.

Para llegar a la meta, no importa nuestra inteligencia o capacidad, no importa nuestras cualidades o dones, lo que importa es encontrar ese camino y andar en él.   Dar el primer paso en ese camino es suficiente, porque inmediatamente daremos el segundo y así sucesivamente hasta llegar a la santidad plena.  

Jesús dijo "yo soy el camino..."(Juan 14:6), por tanto Él es cada paso que hemos de dar... Su vida, Su forma de ser, Su amor, Su forma de orar, Su relación con el Padre, Su pasión, y Su muerte son el ejemplo que hemos de seguir para llegar a ser cómo Él.  Él dijo "si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame" (Lucas 9:23), por lo tanto seguir el camino de santidad es negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz cada día, dando un paso de santidad a la vez. 







Dios te ama

Dios te ama...


El amor de Dios es el amor más grande que existe; es un amor sobrenatural... un amor sin condiciones... un amor que literalmente no es de este mundo.

Dios es amor (1Juan 4:8) y Su Palabra describe al amor en 1Corintios 13:4-6 diciendo que el amor es sufrido,  benigno; no tiene envidia, no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.  Por lo tanto Dios sufre cuando nosotros sufrimos, es benigno teniéndonos paciencia todavía,  no busca lo suyo pues siempre busca nuestro beneficio, no se irrita con nosotros a pesar de nuestra negligencia y pecado, no nos guarda rencor pues perdona nuestras deudas como nunca podremos imaginar; mostrando su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores Cristo entregó Su vida en la cruz del calvario para beneficio nuestro (Romanos 5:8)... Dios nos ama !de tal manera! (Juan 3:16).

Sobre todo, el amor también espera y cree (1Corintios 13:7).  Eso significa que si Dios te ama, también espera mucho de tí, y por lo tanto cree totalmente en tí.

!Que gran responsabilidad saber que Dios nos ama! pues eso significa que ha puesto su esperanza en mí.   Él está esperando que yo haga algo para ser agradable delante de su presencia, está esperando que me santifique para Él, como Él se santificó para mí (Juan 17:19), está esperando que me entregue por completo a Él.  Así mismo cree en mí cuando yo le ofrezco mi vida y espera con paciencia que eso suceda. 

Por lo tanto, si sabemos que Dios nos ama, entonces no lo dejemos esperar más, este es el momento de cumplir con Él y corresponder ese gran amor que nos ha dado, satisfagamos Sus deseos, vivamos para Él y amémosle como Él nos amó primero.

 

Es bueno ser humillados.

Bueno es haber sido humillado...


Salmos 119:67,71  Antes que fuera yo humillado,  descarriado andaba; Mas ahora guardo tu palabra...  Bueno me es haber sido humillado, Para que aprenda tus estatutos.

Cuando la gente te falte el respeto, te insulte, te odie y te humille constantemente, ya sea por tu falta de capacidad, intelecto, posición social, errores o creencias; tu corazón se sentirá adolorido; el desprecio te hará sentir inferior o tal vez molesto.  Sin embargo, eso es necesario que acontezca.  Es necesario que vengan las humillaciones a tu vida, pues algo bueno quiere hacer Dios en tí.  Recuerda que a los que a Dios aman "todas" las cosas ayudan a bien (Romanos 8:28).  

Dios permite en nuestra vida a aquellas personas que tal como Judás nos llevarán a la cruz, y aunque no se den por enterados, serán vasos importantes para el cumplimiento de nuestro propósito eterno.

Cuando te humillen otra vez, traicionándote, abofeteándote, escupiéndote o simplemente despreciándote, recuerda que fueron esas personas las que hicieron posible que Jesús muriera en la cruz del Calvario y nos diera la salvación eterna; por lo tanto, serán esas personas las que te llevarán a tu cruz y te ayudarán a dejar de andar descarriado y a aprender los estatutos de nuestro Dios.   

Lo que Dios quiere de nosotros


Lo que Dios quiere de nosotros.


1Tesalonisenses 4:3  pues la voluntad de Dios es vuestra santificación

La voluntad de Dios siempre se realizará, pues ni un pajarillo cae a tierra si no es por la voluntad del Padre (Mateo 10:29); el sol sale a la hora indicada, la luna brilla en luna llena cada veintiocho días, el mar no se pasa de sus límites, la lluvia cae a su tiempo y la tierra gira sobre su eje cada veinticuatro horas sin falta, porque Dios así lo quiere; sin embargo, la santificación depende de nuestra propia voluntad, depende de que nos propongamos ser santos.  Ser santos significa apartarnos del mal, por lo tanto muchos nunca en su vida cumplirán con dicha Voluntad de Dios.  

Dios es soberano y a su voz tiembla la tierra y se producen muchos hechos portentosos, con tan solo decirlo Él, como cuando Jesús ordenó que la higuera se secara e inmediatamente eso sucedió.  Sin embargo con el hombre esto es distinto pues tiene cierta libertad de hacer o no hacer lo que Dios ordena, a esto le llamamos libre albedrío.   

Dios dijo: Sed Santos, porque Yo Soy Santo (1Pedro 1:16), sin embargo el hombre huye de la santidad y busca sus propios deleites.   No obstante hay personas en este mundo cuya valentía reta sus propios egos, con el firme propósito de hacer la Voluntad de Dios en su vida, gente que lo deja todo con tal de seguir a Cristo, individuos que se niegan a sí mismos cada día para satisfacer los deseos de Dios; Personas como el apóstol Pablo que se despojaba de lo que fuese, con tal de acabar la carrera propuesta por Dios, o Abraham que dejó su tierra e incluso parentela por recibir un galardón que solamente se haría realidad hasta la eternidad, o como aquellos profetas que fueron asesinados por hacer la Voluntad de Dios.

Seamos hombres y mujeres valientes que se enfrenten al enemigo más poderoso que se llama “nuestra carne” porque solamente así,  por medio de la santidad de Dios en nuestras vidas, destruiremos las artimañas de Satanás alrededor nuestro.

Nuestro Fácil Yugo...


Nuestro Fácil yugo...


Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Mateo 11:28. 

Cuando las situaciones de la vida nos agobian y nos cansan, y se convierten en monótonas letanías.  Cuando el hastío y el fastidio nos deprimen y nos hacen vivir en el triste desaliento de la desesperanza. Cuando las cargas se vuelven insoportablemente difíciles de sobrellevar.  Cuando el único deseo en la vida es un descanso.  Es entonces cuando el Señor Jesús nos da la clara invitación de acercarnos hacia Él.

¡Qué sublime invitación! ¡Qué alivio saber que hay una solución! 

Solamente debemos acercarnos al Señor… Sin embargo, hay muchos que no saben para qué acercarse ante Él.  Alguno dirá que para adorarle y no es mala idea… otro que para alabarle, exaltarle o bien orar delante de Su presencia… o alguno pensará que simplemente estar callado delante de Él.
 
Todo esto está bien hacerlo, pero veamos los siguientes versículos de Mateo 11.

29  Llevad mi yugo sobre vosotros,  y aprended de mí,  que soy manso y humilde de corazón;  y hallaréis descanso para vuestras almas; 30  porque mi yugo es fácil,  y ligera mi carga.

Primeramente, Jesús está diciendo para qué quiere que nos acerquemos a Su presencia: “para aprender de Él”.  

Si observamos bien las palabras del Señor, para  hallar descanso no solamente debemos llegar ante Él… debemos Aprender de Él y lo que debemos aprender es a ser “mansos y humildes de corazón”, ese es el yugo del Cristiano, “la mansedumbre y la humildad” y ese es el yugo que Jesús usará para darnos el descanso a nuestras almas.

La mansedumbre es una de las fuerzas más poderosas, pues es el don de dominarse a sí mismos (Proverbios 16:32) y la humildad es aquella virtud que nos ayuda a recibir “gracia” desde lo alto (Santiago 4:6). 

El iracundo y el orgulloso siempre vivirán sin paz o reposo en el corazón, nunca gozarán del placer del descanso ofrecido, y continuarán trabajados y cansados para siempre.

la victoria de la peor derrota


La Victoria de la peor derrota


Fue aquel día de primavera… cuando el destello brillante de la mañana aún no mostraba su faz.  La luna llena hacía ver las sombras de un puñado de hombres con algo así como armas y palos que venían hacia él. El murmullo de unos cien hombres se dejaba oír en medio del silencio sepulcral en aquel lugar.  Un viento suave revolvía sus cabellos un tanto crespos, el sudor brillaba sobre su rostro, haciendo una imagen algo majestuosa; de pronto como si le llamaran levantó su rostro y puso sus ojos en aquellos que llegaban…   ¿a quién buscan?  Preguntó, levantándose para ir hacia ellos –buscamos a Jesús nazareno –dijeron casi a una voz… en ese momento como de la nada salió uno de sus mejores amigos hacia él, lo abrazó, vio su rostro un momento y empezó a temblar y fue allí, en medio de las sombras, que tuvo que alejarse de él como si hubiera visto un fantasma… algo andaba mal.   

Jesús había sido atrapado y ahora se encontraba a merced del hombre… aquel hombre que un día cuando con mucho amor había suspirado mientras lo formaba del polvo de la tierra… aquel hombre que un día había salvado de la destrucción diluvial en un barco sin timón.   
No poniendo ninguna resistencia, caminó con ellos para ser juzgado, el Gran Juez de la tierra… con cadenas, como si fuera el peor de los asesinos del universo.   

Sus hijos, a quienes había sacado un día de la esclavitud de Egipto, hoy le señalaban como el más pecador y blasfemo de los hombres…  aquellos que había ayudado para entregarles la tierra prometida dándoles victorias más que milagrosas, hoy lo abofeteaban con desprecio.
Aquel cuadro se tornaba aún más desastroso…   abandonado,  traicionado, abucheado, despreciado y claramente derrotado.    Aquellos clavos que abusivamente entraron por sus venas, terminaron la agonía de aquel terrible día.

El silencio nuevamente hizo su presencia.  Sollozos y lamentos de uno que otro que pasaba en el lugar.  Su cuerpo demacrado yacía en el madero demostrando la vergüenza de aquel, que otrora había dicho que su reino era sempiterno.   Su pecho había callado ya sus movimientos, la sangre había marcado aquel poste de madera…  no había más… la última esperanza había muerto.

La mirada de los ángeles del cielo, aún preguntándose ¿porqué?...  y la fiesta… si… la fiesta mas intensa del averno.
Tres días de alegría en el infierno...  era evidente la victoria… eran los amos de la tierra.

Sin embargo ante la mirada incrédula del diablo y sus secuaces, de pronto un terremoto mueve aquella piedra cual si fuera un grano de arena movido por el viento.   De pronto hay silencio en el infierno...  hay expectativa desde el cielo.   

Entonces sucedió…  aquello que nunca antes se pudieron haber imaginado, la fuerza más intensa que jamás haya existido emergió desde lo profundo de la cueva.    ¡Se levantó!  Jesús ¡Se levantó! ¡NO ESTÁ MUERTO! ¡EL VIVE!
  
Allí en aquella cruz… aunque el diablo ni podía imaginar lo que pasó… allí fue la victoria más excelsa que existió.  
Así es nuestro Dios… Sus victorias son distintas que las nuestras, porque Dios hace las más grandes victorias de las más terribles derrotas.

La gran bendición de la agonía


La gran bendición de la agonía…

Lucas 22:44  Y estando en agonía,  oraba más intensamente
Cuando aquellas situaciones difíciles de la vida, nos hacen usar hasta nuestra última gota de fuerza, y nos encontramos incapaces de vencer…  nos rendimos, y lo único que nos queda es tirarnos al piso y clamar por ayuda, pues la agonía de la derrota nos hace orar más intensamente.

Hemos aprendido que debemos orar… orar sin cesar, sin desmayar, a toda hora… sin embargo, la intensidad de nuestra oración solamente crecerá hasta que nos enfrentemos a la desesperación, cuando nos demos cuenta que no tenemos la capacidad para resolver los problemas que nos agobian.

Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar,  con un incensario de oro;  y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos,  sobre el altar de oro que estaba delante del trono.  Apocalipsis 8:3.

Nuestra incapacidad para afrontar algunos problemas difíciles en la vida, es simplemente  una gran oportunidad para añadir incienso en nuestras oraciones.  El clamor solamente nace de un corazón necesitado e incapaz de salir adelante por su propia cuenta.

Por lo tanto Dios aprovecha nuestra incapacidad, para actuar poderosamente en nuestras vidas. Un milagro solo lo verá aquel que necesita un milagro, aquel que no tiene nada que ofrecer, el incapaz e inútil, el donnadie (1Corintios 1:27-28), el pobre y débil… pues es en la debilidad que el poder del Señor se perfecciona (2Corintios 12:9), debido a que es entonces y solamente entonces que intensificamos nuestras oraciones al Todopoderoso.  

Sobre la nutrición espiritual

Sobre la nutrición espiritual.


Mat 4:4  Él respondió y dijo:  Escrito está:  No sólo de pan vivirá el hombre,  sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Nuestra vida es más que solamente fisiológica, nuestra vida también es espiritual.

Jesús dijo: Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo (Juan 6:51).
Esto escandalizó a los oyentes (Juan 6:61), porque les pareció repugnante y creyeron que les hablaba de canibalismo, sin embargo, las cosas espirituales se han de discernir espiritualmente (1Corintios 2:14), por lo tanto Jesús explicó: El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida (Juan 6:63).
Jesús compara el alimento con Sus Palabras, porque ellas dan vida espiritual, así como el alimento nos da la vida fisiológica.
Por lo tanto así como una mala nutrición trae consecuencias tales como falta de crecimiento, debilidad, depresión, y poca capacidad del sistema inmunológico para resistir las enfermedades; así también la mala nutrición espiritual nos trae consecuencias similares, pero en nuestro espíritu.

Es por ello que existen cristianos hoy en día que viven débiles, deprimidos, y derrotados ante los ataques constantes del enemigo.  La pobre nutrición espiritual de los cristianos de hoy en día es en realidad el enemigo más poderoso y está destruyéndoles lentamente.

Si las Palabras que salen de la boca de Dios son verdadero alimento ¿cuáles palabras o conceptos serán comida chatarra? y ¿cuáles palabras o conceptos serán comida destructiva?
Juzguemos nosotros y examinémonos acerca de nuestra dieta espiritual...  
¿estamos alimentándonos de las Palabras que salen de la boca de Dios, así como nos alimentamos tres veces al día de la comida material?
¿Pasas más tiempo leyendo noticias, viendo televisión, leyendo a psicólogos, publicistas o científicos, que oyendo la Palabra de Dios?

Muchos cristianos cuando van a leer su Biblia o van a la Iglesia, llegan sin hambre porque vienen llenos de la comida que sirve este mundo en entretenimiento, sabiduría humana y publicidad; se duermen en los cultos, y salen de allí siendo los mismos.

Muchos tenemos un gran cuidado de lo que comemos, nos cuidamos de no comer grasas, o nos cuidamos de comer verduras, fruta o fibra, sin embargo Jesús dice que es más importante cuidarnos de lo que oímos. 
Mateo 15:11  No lo que entra en la boca contamina al hombre;  mas lo que sale de la boca,  esto contamina al hombre.  

No olvidemos que la fe viene por el "oír" y depende de qué palabras oímos allí colocaremos nuestras creencias y recordemos a Daniel que propuso en su corazón no alimentarse de la comida del rey (Daniel 1:8).  ¡cuidemos nuestra nutrición espiritual!


En el fuego de Dios

En el fuego de Dios

Números 31:23  todo lo que resiste el fuego,  por fuego lo haréis pasar,  y será limpio,  bien que en las aguas de purificación habrá de purificarse;  y haréis pasar por agua todo lo que no resiste el fuego.


Dios retó a Satanás acerca de Job... y con las propias palabras del Todopoderoso, exaltó a su hijo diciendo: "no hay otro como él en la tierra,  varón perfecto y recto,  temeroso de Dios y apartado del mal?" Job 1:8.

Job estaba a punto de ser echado en el fuego de la prueba, que lo iba a limpiar profundamente, pues el oro se purifica en el fuego y Dios usa las pruebas para poder limpiar nuestro corazón, para que al final salgamos como "oro de 24 kilates".  Job sabía esto y dijo: Mas él conoce mi camino; me probará,  y saldré como oro. Job 23:10.

Después de la prueba, Job reconoció que antes no conocía el poder de Dios, hablaba de Él pero no lo entendía... era un sordo y ciego espiritual; ¡vio la luz! porque todo aquel que ve la luz encuentra reprensión para su vida (Juan 3:20), se arrepintió de su pecado aún cuando el mismo Dios dijo que era apartado del mal. 

Una cristiano de oro es alguien que resiste el fuego; es aquel que cuando pasa por las pruebas más intensas de la vida, en lugar de quejarse y lamentarse, se inclina, alaba al Señor (Job 1:21), se humilla, se examina a sí mismo, reconoce sus inmundicias y se arrepiente.

Un cristiano que no resiste el fuego, se quejará, llorará, y nunca reconocerá que siempre hay algo que está mal en él y que Dios quiere que sea santo como Él es santo (1Pedro 1:16), por lo tanto nunca se arrepentirá de su pecado para ser perdonado; un hombre así nunca llorará de agradecimiento por la misericordia de Dios.

A los que a Dios aman todas las cosas les ayudan a bien (Romanos 8:28); así que el oro de un cristiano está en amar a Dios sobre todas las cosas, esto hará que las circunstancias siempre sirvan para arrepentimiento y transformación de su vida.

Si las pruebas de la vida te hacen renegar, si cuando estás en pobreza te quejas y si cuando todo sale mal te molestas con todo el mundo y aún hasta con Dios, eso simplemente es un indicio de que eres humano...  Sin embargo como humanos podemos amar a Dios y eso será el tesoro más valioso que podamos tener.

Ama a Dios y ¡sigue adelante! y recuerda que lo único que el fuego quemó en la vida de los amigos de Daniel, fueron las ataduras.
  

Hombres y mujeres de fe

Hombres y mujeres de fe.

Hebreos 11:8  Por la fe Abraham,  siendo llamado,  obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia;  y salió sin saber a dónde iba.

Abraham obedeció sin preguntar...  él no sabía a dónde iba, simplemente caminó porque Dios se lo pidió.

Un hombre con fe, no anda preguntando cómo o cuándo, simplemente obedece la Palabra de Dios sin argumentar, ni cuestionar lo que dice Dios.

Hebreos 11:9-10  Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena,  morando en tiendas con Isaac y Jacob,  coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos,  cuyo arquitecto y constructor es Dios.

A un hombre de fe no le importa su condición en esta vida, sea esta mala o buena, no le interesa el "hoy" más que el "mañana", su esfuerzo está puesto en el galardón que Dios le ha prometido y no en las bendiciones que pudiera tener ahora.   Un hombre de fe tiene "visión eterna"; para él esta vida es solamente un pequeño paso que tiene que dar para llegar a una meta suprema, por lo tanto soporta aflicciones como buen soldado (2Timoteo 2:3).  Sus propósitos no están en esta vida, su esfuerzo no es para tener un mejor empleo, o una mejor casa o un mejor automovil; su esfuerzo está puesto en hacer la voluntad de Dios en esta vida que es una carrera, despojándose de todo peso y pecado que le impida llegar a la meta (Hebreos 12:1).

Un hombre de fe puede ser despreciado, abandonado por sus más íntimos amigos, acusado injustamente, insultado, abofeteado, escupido y en última instancia hasta asesinado (como sucediera con Jesús), pero nunca, nunca, nunca, nunca, cambiará el rumbo trazado por Dios para su vida y su mirada no se desviará del blanco de su llamamiento por nada de este mundo.

Recordemos que el mundo pasa,  y sus deseos;  pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre (1Juan 2:17).
Procuremos esforzarnos por ser hombres y mujeres de fe.

Santificados en La Palabra que es Verdad

Santificados en la Palabra.


Joh 17:17  Santifícalos en tu verdad;  tu palabra es verdad.


Crees tú en la Palabra de Dios.... Qué bien.   La Palabra de Dios debe ser nuestra guía (Salmos 119:105), pero ¿por qué existen tantas denominaciones en el mundo cristiano que creen tener la única verdad? ¿porqué otros cristianos nos condenan cuando no creemos como ellos, si todos usamos la Palabra de Dios para creer nuestra doctrina?

Si la Biblia tiene tantas interpretaciones como denominaciones hay en el mundo, entonces ¿qué debemos creer?

La estudiosos de teología en el cristianismo moderno difieren en muchos aspectos básicos doctrinales, entonces, ¿cuál es la verdad?

Juan 17:17 es una oración que Jesús le hizo al Padre acerca de todos nosotros. Santifícalos..  La voluntad de Dios es nuestra santificación (1Tesalonisenses 4:3)... Santifícalos en Tu Palabra... es decir que Su Palabra "Santifica".  

Por lo tanto, para saber cuál es la verdad analicemos si aquella doctrina supuestamente verdadera tiene el propósito de santificarnos.

Algunos creen que debemos hacer algo y otros que no debemos hacerlo, y ambos lo respaldan con la Biblia... entonces hagámonos esta pregunta ¿eso nos santifica?

Recordemos que la voluntad de Dios es lo más importante en todo lo que hagamos,  al apóstol Pablo le llegaron profetas de Dios diciéndo que lo iban a atrapar en Jerusalem para llevarlo preso a Roma, y le aconsejaban que no fuera para allá (Hechos 21:7-14), sin embargo, en lugar de obedecer a lo que le decían interpretó la voluntad de Dios en este caso, él analizó si huir o ir preso era la perfecta voluntad de Dios. 
Dios quería santificarlo, apartarlo para Sus propósitos que tenía de llevarlo a Roma y además ponerlo en el fuego de la prueba para purificarlo, recordemos que ya Dios le había revelado a Ananías que "era necesario" que Pablo padeciera por Su nombre (Hechos 9:16).

A veces la voluntad de Dios es librarnos de la prueba, como muchas veces lo hizo con los grandes hombres de la Biblia, pero otras veces Su voluntad será no librarnos para poder purificarnos, darnos un mejor nombre y una mejor resurrección (Hebreos 11:35).

Si en realidad lo que quieres es hacer la Voluntad de Dios en tu vida, sabrás quién dice la Verdad y quién no.  Joh 7:17  El que quiera hacer la voluntad de Dios,  conocerá si la doctrina es de Dios,  o si yo hablo por mi propia cuenta.

La Palabra de Dios debe ser como una espada que penetre en nuestro corazón (Hebreos 4:12) que nos reprenda (Juan 3:20) para poder descubrir la suciedad que en la oscuridad queda oculta, es la luz que ilumina lo que debemos limpiar.

Sigamos leyendo la Palabra de Dios, no para buscar cosas impresionantes o palabras que te hagan sentir útil o grande o poderoso, no busquemos ser los primeros en encontrar un misterio, no busquemos ser los únicos por lo que leemos o descubrimos en ella, no usemos la Biblia para respaldar nuestros deseos y creencias; usemos la Palabra para creer lo que Dios quiere que hagamos para santificarnos; leamos la Palabra por que es allí donde encontraremos la Voluntad de Dios, leamos la Palabra buscando la santificación de nuestras vidas sobre todo.






confesión u oración

Confesión u Oración


Hoy en día los cristianos se han propuesto lograr todo lo que pretenden simplemente con confesar y declarar que las cosas que necesitan son hechas, basados en Marcos 11:23.  Sin embargo, estas declaraciones pueden estar totalmente fuera de la voluntad de Dios (Marcos 11:25-26; 1Pedro 4:19). 

Algunos confiesan que conocen a Dios pero no guardan Sus mandamientos; otros declaran que están en Él, pero no andan como Él, o que están en la luz  y que aman a Dios pero aborrecen a su hermano y por último muchos dicen, declaran y confiesan que tienen fe, pero sus obras demuestran lo contrario

1Juan 2:4  El que dice:  Yo le conozco,  y no guarda sus mandamientos,  el tal es mentiroso,  y la verdad no está en él; 
1 Juan 2:6  El que dice que permanece en él,  debe andar como él anduvo. 
1Juan 2:9  El que dice que está en la luz,  y aborrece a su hermano,  está todavía en tinieblas. 
1Juan 4:20  Si alguno dice:  Yo amo a Dios,  y aborrece a su hermano,  es mentiroso.  Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto,  ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 
Santiago 2:14  Hermanos míos,  ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe,  y no tiene obras?  ¿Podrá la fe salvarle?

El apóstol Juan llama mentirosos a todos aquellos que dicen y confiesan cosas que aparentan ser de fe pero con un corazón impío y codicioso.

Por lo tanto debemos entender que decir o confesar algo no necesariamente lo hará realidad, todo depende de Dios.


Recordemos que en Marcos 11:24 el Señor habla de "oración" no de declaración o confesión, y que lamentablemente todo lo que hay en el corazón tarde o temprano saldrá a la boca (Mateo 15:18).  

Oremos constantemente y centremos nuestro corazón en hacer la voluntad de Dios, y que todo lo que diga nuestra boca sea verdadero pues Jesús es la Verdad.







 

Cuando todo nos sale mal

Cuando todo nos sale mal...

Muchas veces en la vida parece que todo nos sale mal, cometemos errores impensables cuyas consecuencias no tienen solución.

No hacemos aquella llamada que era urgente y perdemos el negocio, tratamos de reparar una fuga de agua en la casa y la empeoramos, o por quitar una gotera en el techo tropezamos y caemos rompiéndonos dos o tres costillas, gastando más en doctores que lo que hubieramos pagado por un experto... en fin, cosas que huebieran sido fáciles de resolver si tan solo no nos hubiéramos equivocado; problemas en los que no hay más culpable que nosotros.

Quisiéramos castigarnos severamente o quizás golpearnos ... pero no podemos.  Gritamos y nos tildamos de "tontos" o cualquier otro insulto similar.

Sin embargo, la Palabra de Dios dice que ningún pajarillo cae a tierra si no es por la voluntad del Padre (Mateo 10:29).

Nuestros errores también están bajo control de nuestro Dios y Su voluntad.

Un gran error que conocemos es aquel que David cometió cuando hizo suya a Betsabé, mujer de Urías Heteo.  David adulteró, y no solo adulteró, asesinó indirectamente a Urías. Sin embargo, Salomón el rey más impresionante y sabio que hubiera tenido Israel, fue precisamente fruto de la unión entre David y Betsabé.

Dios prometió a Abraham que le daría un hijo (Génesis 15:3-4) y la Biblia dice que él creyó aquella promesa (Génesis 15:6)... pero cuando vio que el tiempo se iba y que aquel hijo nunca llegaba se llegó a su sierva Agar y engendró a Ismael, cuyos descendientes son hoy en día acérrimos enemigos del pueblo de Israel.   Abraham tuvo que sacar de su vida a Ismael, mandándolo al exilio... pero a pesar de este error cometido por su desesperación, Dios al final bendice grandemente a este muchacho (Génesis 17:20). 

Un día Abraham por temor cometió una equivocación que por poco le cuesta su matrimonio, ocultándole a Abimelec que Sara era su mujer (Génesis 20:1-14), hasta que Dios intervino, antes de que el error se consumara.   

Por lo tanto, vemos que hay errores que Dios permite que cometamos y hay otros que Dios nunca lo permitirá; porque nuestros errores también están bajo el absoluto control de Su voluntad.  

No nos recriminemos por las equivocaciones del pasado, pues aunque obviamente fue totalmente nuestra culpa y definitivamente debemos de tener más cuidado en el futuro, Dios las permitió en Su soberana voluntad y al final Él las transforamará para nuestro bien.








Jóvenes: Busquen al Señor ahora...

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud


Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud,  antes que vengan los días malos,  y lleguen los años de los cuales digas:  No tengo en ellos contentamiento; Eclesiastés 12:1.



Muchos jóvenes piensan: ¿Porqué buscar a Dios ahora, si habrá tiempo en la vejez?


Y es que en realidad lo normal y natural en el hombre es buscar a Dios cuando hay necesidad y dolor... el enfermo busca a Dios por sanidad, el endeudado lo busca por dinero y el que tiene problemas lo busca para recibir una solución... pero los jóvenes aparentemente no necesitan nada de esto, por lo tanto difícilmente buscarán a Dios.

Sin embargo... ¿Qué necesidad tenía El Señor de poner en el corazón de Salomón este texto? si al final de cuentas los días malos siempre vendrían (Eclesiastés 12:2-7).  


Recordemos que Salomón está escribiendo basado en su experiencia de vida, él había gozado todo lo que pudo en su juventud (Eclesiastés 2:1-11), sin embargo ahora ya viejo, él se da cuenta de todo lo que había perdido... solo había ganado vanidad y la vanidad es solamente eso "vanidad", vacío, corrupción y falsedad.

Ahora...  todo lo que el hombre siembra eso cosecha (Gálatas 6:7), por lo tanto, Salomón se dio cuenta que sembrar vanidad era cosechar días malos y falta de contentamiento, razón por la cual insta a los jóvenes a buscar a Dios "ahora", pues mañana no se quitarán las consecuencias. 


Según el Señor la vejez es una gran bendición (Éxodo 20:12).  Por lo tanto,Si nos acordamos del Señor para buscarle temprano; mañana cosecharemos muchas bendiciones, nuestra vejez no será de días malos de dolor y sufrimiento, sino una larga vida de gran bendición, gozando a nuestros nietos y bisnietos, con pleno contentamiento del Señor en nuestros corazones.





 

Somos reyes y sacerdotes en entrenamiento.

Somos reyes...

 y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes,  y reinaremos sobre la tierra. Apocalipsis 5:10

Somos reyes y sacerdotes, pero... ¿estamos reinando ya?  

De ninguna manera, pues en este mismo versículo leemos la palabra "reinaremos" que implica futuro. 


Sin embargo, ya hemos sido ungidos como reyes para ser entrenados para reinar, tal como sucediera con David.  David fue ungido como rey mucho antes de tomar el reino (1Samuel 16:1-13), por lo tanto este nombramiento simplemente sirvió para entrenar a David en las vicisitudes de la vida, pues aprendió a ser perseguido, a vivir en el desierto, sin dinero, a ser extranjero, a sufrir injusticias y a pelear constantemente en batallas sumamente difíciles; pero también a matar osos, leones y gigantes. 

Así mismo Abraham vivió muchos años esperando la promesa de la tierra y viviendo sobre ella como extranjero (Hebreos 11:9); de la misma manera que nosotros ahora vivimos como extranjeros en esta tierra que será de nuestra propiedad. 


Somos reyes y somos sacerdotes para nuestro Dios "en entrenamiento", por lo tanto andamos tal como David antes de tomar el trono, sin propiedades en este mundo, caminando por desiertos, luchando batallas intestinas, perseguidos, atribulados, angustiados, en apuros y sin derecho alguno en este mundo, pero como decía el apóstol Pablo "no desesperados" (2Corintios 4:8-9), porque tenemos esa unción sobre nosotros que nos da esperanza y poder para matar osos y leones y nos recuerda que somos "reyes" para nuestro Dios.


Por lo tanto, si somos reyes en entrenamiento, nuestra obligación debe ser aprender primeramente a gobernarnos a nosotros mismos y a nuestra casa en justicia y santidad (1Timoteo 3:5).









¡Cuidate de no ofenderte con nada!


¿Esto os ofende?


Los cristianos siempre hemos hablado de ir con el que nos ofende y arreglar los asuntos en privado,  y si esta persona no nos oye llevarlo delante de dos o tres testigos y si no nos oye llevarlo con el pueblo y si aún así no nos oye tenerlo por gentil y publicano (Mateo 18:15-17).
Sin embargo, los cristianos usan esto para esperar que los que les han ofendido les pidan perdón  tomando en cierta forma venganza del ofensor, haciendo que aquellos se humillen delante suyo para sentirse mejor.

No obstante en los versículos anteriores en Mateo 18:9-13 Jesús dice:
Y si tu ojo te es ocasión de caer,  sácalo y échalo de ti;  mejor te es entrar con un solo ojo en la vida,  que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego. Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños;  porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos. Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.
¿Qué os parece?  Si un hombre tiene cien ovejas,  y se descarría una de ellas,  ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado?  Y si acontece que la encuentra,  de cierto os digo que se regocija más por aquélla,  que por las noventa y nueve que no se descarriaron. Así,  no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos,  que se pierda uno de estos pequeños. Por tanto,  si tu hermano peca contra ti,  ve y repréndele estando tú y él solos;  si te oyere,  has ganado a tu hermano.

El propósito de lo que Jesús está diciéndonos es “salvar a otros” no simplemente sentirnos mejor,  sino al contrario, El Señor indica que debemos cuidar de aquellos como si fueran una oveja descarriada y tener cuidado nosotros de caer en el juego de las ofensas.
En resumen: “NO DEBEMOS OFENDERNOS”, porque siempre que nos ofendemos obviamente será porque nos hieren el orgullo y el orgullo es pecado (Proverbios 21:4).  Cuando nos ofendemos somos nosotros los que debemos limpiar nuestro corazón, y arrancar aquello que nos es ocasión de caer y cuando estemos libres del pecado entonces arrojemos la primera piedra… 

Jesús les preguntó a los discípulos ¿Esto os ofende?(Juan 6:61), luego muchos volvieron atrás (Juan 6:66), pero seguidamente Jesús les pregunta a los doce ¿Queréis acaso iros también vosotros? (Juan 6:67)… en otras palabras a Jesús le interesa más el que ofende, porque nadie es perfecto (Santiago 3:2) que el que se ofende.

Tengamos cuidado de no ofendernos pues la amargura entrará en nosotros, secará nuestros huesos y no habrá gracia para nosotros aunque lloremos por una oportunidad

Seguid la paz con todos,  y la santidad,  sin la cual nadie verá al Señor. Mirad bien,  no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios;  que brotando alguna raíz de amargura,  os estorbe,  y por ella muchos sean contaminados; no sea que haya algún fornicario,  o profano,  como Esaú,  que por una sola comida vendió su primogenitura. Porque ya sabéis que aun después,  deseando heredar la bendición,  fue desechado,  y no hubo oportunidad para el arrepentimiento,  aunque la procuró con lágrimas. Hebreos 12:14-17

Hombres... escuchemos a nuestra mujer

Escucha a tu mujer

...en todo lo que te dijere Sara (tu esposa),  "oye su voz"...  Génesis 21:12.

Cuando Dios hizo la creación se detuvo en cada face y vio que lo que había hecho era bueno (Génesis 1:10,12,18,21,25,31) pero cuando vio al hombre dijo: no es bueno que el hombre esté solo.  

El hombre solo... no es bueno, necesita ayuda.

Y dijo Jehová Dios:  No es bueno que el hombre esté solo;  le haré ayuda idónea para él. Génesis 2:18.

Por lo tanto el hombre necesita de su mujer para cumplir con su propósito en esta tierra.

Hay una historia en Jueces 3:1-23 donde el ángel del Señor se le presenta a la mujer de Manoa quien era estéril y le anuncia el nacimiento de un hijo, le instruye acerca de la forma de enseñanza y protección del niño que nacería, pero Manoa no estaba cuando esto sucedió.  La mujer de Manoa le cuenta todo a su esposo y él le pide a Dios que envíe nuevamente al ángel para que él pueda escuchar aquella noticia, sin embargo, cuando Dios envía al ángel por segunda vez, nuevamente llega con la mujer.  Dios le estaba mostrando algo al hombre macho, le estaba enseñando a "escuchar a su mujer".   Al final de cuentas  el ángel logra hablar con Manoa pero leamos lo que ocurre aquí:

Y el ángel de Jehová no volvió a aparecer a Manoa ni a su mujer.  Entonces conoció Manoa que era el ángel de Jehová. Y dijo Manoa a su mujer:  Ciertamente moriremos,  porque a Dios hemos visto. Jueces 13:21-22.

Manoa tiene miedo, pero escuche lo que le dice su mujer:

Y su mujer le respondió:  Si Jehová nos quisiera matar,  no aceptaría de nuestras manos el holocausto y la ofrenda,  ni nos hubiera mostrado todas estas cosas,  ni ahora nos habría anunciado esto.  Jueces 13:23. 

La opinión de su mujer, era indispensable en la vida de Manoa... no era bueno que él estuviera solo.









 

La bondad y la severidad de Dios.

Dios es bueno, pero también es severo y Dios es severo pero también es bueno.


Mira,  pues,  la bondad y la severidad de Dios;  la severidad ciertamente para con los que cayeron,  pero la bondad para contigo,  si permaneces en esa bondad;  pues de otra manera tú también serás cortado. Rom 11:22.
 Hay muchas personas que piensan que Dios es solamente bueno y terminan olvidando que también es severo; pero hay otros que piensan que Dios es solamente severo y viven con miedo de ofenderle todo el tiempo y olvidan que también es bueno.

Por todo el mundo existen cristianos que se reunen con el concepto de que Dios castiga, azota y viven sin derechos delante de Dios; pero otros se reunen con el concepto de que Dios es bueno y nunca les hará mal alguno, por lo que terminan siendo abusivos y exigentes de sus derechos olvidando sus obligaciones. 


Sin embargo Dios tiene ambas características y es importante que dependiendo de cuál ha sido nuestra enseñanza centremos nuestros conceptos.  El que ha creído que Dios es bueno debe aprender a amar la reprensión y el castigo de Dios y al que ha creído que es severo se le insta a recordar que Su misericordia es nueva cada mañana (Lamentaciones 3:22-23) y que hay muchas bondades de Dios que puede experimentar en su vida.


¿Se anuló la ley de Dios algún día?

¿Se anuló la ley de Dios algún día?


La ley era simplemente un límite del cual no se podía salir el pueblo de Israel.  Sin embargo, si había un hombre que ahorcaba a otro, pero un segundo antes de matarlo le soltaba, había cumplido el mandamiento de "no matar", pero él había pecado;  Un hombre casado que soñaba con estar con otras mujeres, pero nunca había consumado una unión de hecho, estaba cumpliendo con el mandamiento de "no adulterar".

Por lo tanto nuestro Señor Jesucristo cuando vino tuvo que "magnificar la ley", no anularla (Mateo 5:17), ya que el límite era correcto, pero el corazón del pueblo continuaba siendo "pecador".


Jesús dijo: "Oísteis que fue dicho" y agregó, "mas yo os digo" (Mateo 5:21,27,38,43)
El que nunca había adulterado, ahora era adúltero en el corazón; el que nunca había matado, era un asesino de pensamiento y así sucesivamente, el pecado seguía allí.


Mi consejo es este, que nunca andemos al límite del precipicio, pues nos arriesgamos a caer.


Al que se queja del diezmo le digo, el diezmo es solo el límite inferior de lo que debes dar..  Dios lo quiere "TODO" no te conduzcas en el límite.


Porque ¿quién le tiene que decir a alguien que nunca se enoja locamente con su hermano que "no mate", o a alguien que no mira una mujer para codiciarla que "no adultere" o que diezme a alguien que da el veinticinco porciento; o a alguien que se niega a sí mismo Cada día como dice Lucas 9:23, que retraiga su pie de hacer su voluntad un solo día de la semana?.


Alguien que no está bajo la ley pero está en Cristo, nunca se le exigirá que cumpla la ley porque él hace más de lo que el límite dicta.
 

 

...Qué te conozcan a ti, el único Dios...


Y esta es la vida eterna:  que te conozcan a ti,  el único Dios verdadero,  y a Jesucristo,  a quien has enviado. Juan 17:3.

"Conocer a Dios" no es lo mismo que "Conocer de Dios", es necesaria una relación con Él, escuchar su voz por medio de Su Palabra y Su Espíritu Santo y hablarle constantemente en Oración.

Ser como Cristo...

 Y ciertamente,  aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús,  mi Señor,  por amor del cual lo he perdido todo,  y lo tengo por basura,  para ganar a Cristo, y ser hallado en él,  no teniendo mi propia justicia,  que es por la ley,  sino la que es por la fe de Cristo,  la justicia que es de Dios por la fe;  a fin de conocerle,  y el poder de su resurrección,  y la participación de sus padecimientos,  llegando a ser semejante a él en su muerte, si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos.   No que lo haya alcanzado ya,  ni que ya sea perfecto;  sino que prosigo,  por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.  Hermanos,  yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado;  pero una cosa hago:  olvidando ciertamente lo que queda atrás,  y extendiéndome a lo que está delante,  prosigo a la meta,  al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.  Filipenses 3:8-14
 

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece

Todo lo puedo en Cristo... 

Filipenses 4:13  Todo lo puedo en Cristo que me fortalece

¡Qué versículo más maravilloso¡

Pero ¿podemos creer que porque somos de Cristo nos tiraremos de un edificio y volaremos porque Dios nos cuida y nos da el poder para hacer cualquier cosa? o ¿pediremos préstamos sin tener el aval de un salario suficiente para poder pagarlos? o ¿descuidaremos nuestras tareas diarias porque al final de todo las podremos hacer sin ningún problema, por que somos de Cristo? o ¿dejaremos de tomar nuestra medicina, porque tenemos el poder de sanarnos cuando queramos porque somos de Cristo?

Esperen un momento...   

¿porqué escribió esto Pablo y a qué se refería?

El contexto siempre será importante, no podemos sacar un texto fuera de contexto y hacer una doctrina de eso.

Leamos todo el contexto.

En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí;  de lo cual también estabais solícitos,  pero os faltaba la oportunidad.  No lo digo porque tenga escasez,  pues he aprendido a contentarme,  cualquiera que sea mi situación.  Sé vivir humildemente,  y sé tener abundancia;  en todo y por todo estoy enseñado,  así para estar saciado como para tener hambre,  así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
 

El apóstol Pablo nos está diciendo que él podía vivir sin dinero y podía vivir con dinero, a él no le afectaba en su fe la escacés y tampoco lo tentaba la abundancia, ¡esa era su fortaleza¡  podía vivir en toda situación en su vida con esa fuerza dada por Cristo.


"todo lo puedo en Cristo que me fortalece" significa que no nos vamos a quejar, ni vamos a desmayar cuando vengan las pruebas difíciles en la vida, pues las soportaremos con gozo (Santiago 1:2), y tampoco nos alejaremos del Señor cuando venga la prosperidad y el sosiego (Proverbios 30:9).




 Pastor Cristian Larios








¿sabemos realmente quién ama?

¿Sabemos realmente quién ama?

A veces juzgamos a otros a partir de su conducta y creemos que a algunos les falta amor y otros son tan amorosos, sin embargo, podríamos estar equivocados en nuestra apreciación.  recordemos que cuando creemos que sabemos algo, no lo sabemos verdaderamente como debemos saberlo (1Corintios 8:2).

Como bien podemos recordar, Judas fue nombrado por Jesús como tesorero (Juan 13:29), era un hombre de confianza (Salmos 41:9); así mismo, era muy amoroso con la gente pobre y pensaba en ellos (Juan 12:5), comía del mismo plato de Jesús (Mateo 26:23) y se sentaba junto a él en las reuniones, y comunmente saludaba al maestro con un beso bien puesto en la mejilla (Lucas 22:47), Jesús mismo lo llamaba su "amigo" (Mateo 26:50); lloró amargamente cuando devolvió las 30 piezas de plata que le dieron como pago por traicionarlo (Mateo 27:3). No obstante, todas estas características nos pueden engañar y podríamos pensar que Judas amaba mucho.


Sin embargo vemos al apóstol Pedro quien pudo ser de tropiezo al Señor (Mateo 16:23) y negó a Jesús públicamente tres veces, gritó maldiciones y lo despreció terriblemente (Juan 18:25-27); pero Jesús sabía que Pedro verdaderamente le amaba (Juan 21:15-17).

A veces creemos que el que nos besa, nos abraza, se sienta a nuestro lado, nos da su amistad, come con nostros y es de confianza, es quien nos ama, y también creemos que alguien que muestra preocupación por los pobres y es altruista, verdaderamente es un cristiano amoroso por la gente; sin embargo, vemos al que nos hace llorar, nos ha despreciado algún día, nos ha ofendido y ha sido tropiezo para nosotros, y pensamos: este no nos ama.

Hay muchas personas en las iglesias cristianas que hoy en día viven juzgando equivocadamente al amor, diciendo que en la iglesia "no hay amor" pero el amor comienza en nuestros corazones.

Así que,  no juzguéis nada antes de tiempo,  hasta que venga el Señor,  el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas,  y manifestará las intenciones de los corazones;  y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios. 1Corintios 4:5

Será que debemos escudriñarlo todo

 ¿Examinadlo todo?

1Tes 5:21  Examinadlo todo;  retened lo bueno.
 

Un texto fuera de contexto siempre será un "pretexto"
Cuando una persona quiere experimentar cualquier cosa que le apetece y sentir que tiene el permiso de las Sagradas Escrituras, siempre utilizará 1 Tesalonicenses 5:21 como excusa para seguir adelante.  Sin embargo, este versículo está anclado al contexto de el versículo 20 donde dice:   No menospreciéis las profecías.

Las profecías habían sido menospreciadas por el pueblo en la iglesia del tiempo del apóstol Pablo, pero él deseaba que todos profetizaran (1Corintios 14:1), nadie escuchaba a los hermanos que daban una profecía del Señor porque muchos hablaban por sus propios corazones, por lo tanto Pablo insta a los hermanos a escuchar atentamente, y examinar aquellas profecías, pues muchas veces iban mezcladas con verdades del Señor que había que tomar en cuenta.

Hay que tener cuidado, pues examinar todo para encontrar algo bueno puede ser dañino para la salud espiritual.  Un pastor en cierta ocasión, quiso examinar con su esposa los videos pornográficos, para ver cómo poder ayudar a los jóvenes que habían caído en ese vicio, sin embargo, esa arma de Satanás les tiró el tiro por la culata y terminaron divorciándose al final de grandes luchas.

Las armas de Satanás, las religiones falsas o conceptos científicos ateos, no deben escudriñarse porque pueden ser dañinos para el cristiano nacido de nuevo, si queres escudriñar algo Lee tu Biblia ante todo.