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Mostrando entradas de 2023

Fe que habla

  Diga el débil fuerte soy... La fe se muestra en nuestras palabras, no puede ser callada, porque lo que hablamos es un fruto de lo que creemos (Lucas 6:45). La fe es Sobrenatural, por lo tanto, las palabras que salen desde la fe, también son sobrenaturales, y siempre moverán montañas. No es hablar lo que quiero... no es un método para que se cumpla lo que deseo, porque hablar sin fe, es simple ruido. La confesión positiva es un invento de la tierra...   Pero la fe es un don poderoso inventado desde el cielo, que surge cuando escuchamos al Señor, porque la fe nace por el oír la Palabra de Dios (Romanos 10:17) , es decir, "oír su voz", porque no podemos callar lo que hemos oído de Dios (Hechos 4:20, Juan 8:38, Juan 10:27). Por eso lo mejor que el pobre puede hacer en su vida...  Lo mejor que el débil puede realizar...   Lo mejor que el desamparado necesita... es saber escuchar la voz de Dios, que siempre creará fe...  Esa fe que hasta los mares obedecen.

El camino de victoria

Ese año, el año 23 de Nabucodonosor (Jeremías 52:30), fue uno de los años más tristes de la historia del pueblo de Dios...  Un día de derrota y humillación...  Día de lamentación y de luto...  Día de fracaso y de dolor.    Y conociendo el nacionalismo y la pasión qué los israelitas tenían por su nación, podemos entender los sentimientos que pudieron tener aquellos transportados, que estaban rendidos ante sus enemigos.   En esa debastacion del corazón, y en medio de la amargura más intensa, se encontraban todos aquellos que eran llevados con cadenas hacia Babilonia, entre ellos, Daniel, un hijo de Dios. Porque los hijos de Dios también pasamos días malos, días de tristeza y depresión. Sin embargo, para nosotros los que amamos al Señor, todas las cosa nos ayudan para bien (Romanos 8:28)...  Así que, Daniel iba humillado pero caminando hacia su exaltacion, derrotado pero en dirección de la gloria qué Dios tenía preparada para él, vencido y amedrentado, pero en la ruta para ser uno de l

Primero tu hogar

  La familia es la base de la sociedad, nos enseñaron...   y tenían razón, por eso el enemigo siempre estará al acecho para devorarla. Personalmente pude comprobar que vivir en una familia cristiana donde se habla de Dios, nos llevan a la iglesia cada fin de semana, y donde en el transcurso de la juventud se adquiere convicción espiritual, nos hace estar firmes donde quiera que estemos. Cuando nos inscribieron a la universidad, algunos hermanos de la iglesia se asustaron porque creían que saldríamos de allí, como unos perfectos ateos...  pero no fue así, Porque en mi corazón había nacido esa convicción que se había formado en la familia. Es así que la familia siempre será atacada por el enemigo y ahora lo seguirá haciendo desde sus raíces, utilizando recursos modernos como nuestros celulares primeramente y luego falacias muy inteligentes que en algunos países ya se enseñan en sus escuelas y que pronto también se enseñarán en las nuestras.   No porque yo sea pesimista, sino porque ya

¡Qué grande es Dios!

No tenía ni idea de lo que vería con mis ojos esa noche...  Y aunque nada más andaba de turista, me encontré con Dios hablándome en voz alta.  En el agua unos seres brillando con luz propia iluminaban el estero...  arriba en la profundidad del universo billones y billones de estrellas destellaban, y aunque la mayoría son mas grandes que nuestro sol se veían tan pequeñas delante de mis ojos, pero a su vez tan incontables... mientras en el firmamento se llevaba a cabo una espectacular tormenta de centellas, dándome a entender que todo al rededor había sido creado por su mano...  No pude decir otra cosa, solo expresarle a mi Padre mi asombro por lo grande que Él es.    ¡Qué grande eres oh Dios... Qué gigante... Qué admirable! Y recordé la canción escrita por Carl Boberg en 1885, qué todos hemos cantado alguna vez: Señor mi Dios Al contemplar los cielos El firmamento y las estrellas mil Al oír tu voz en los potentes truenos Y ver brillar al sol en su cenit Mi corazón entona esta canción 🎶

Calmando las tormentas

 Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. S. Mateo 8:24 RVR1960 El dormía mientras la tormenta se Fortalecía...   Dormia porque tenía paz, y porque sabía que todo estaría bien, dormía porque nada le importaba la tormenta,  estando tan  lleno de fe, qué estaba tan seguro de que nada pasaría en ese mar, aunque le amenazara con violencia y que si pasaba algo, aquello estaría bajo control de su Padre Celestial.  Cuando despertó, reprendió a aquellos que con miedo le habían despertado, porque quería que todos sus discípulos tuvieran esa fe que de ante mano sabe que Dios está bajo control aunque no lo parezca, esa fe que da seguridad en cualquiera que fuera la situación al rededor. Esa fe que va a calmar cualquier  tormenta, desde adentro, esa fe que calla a los vientos desde el centro de el corazón primeramente...  Esa fe que calma tempestades desde adentro para afuera. Porque las tormentas se callan de primero en la mente pa

Importancia del Espíritu Santo

Entonces el sumo sacerdote, rasgando su vestidura, dijo: ¿Qué más necesidad tenemos de testigos?  Habéis oído la blasfemia; ¿qué os parece? Y todos ellos le condenaron, declarándole ser digno de muerte. S. Marcos 14:64 RVR1960 Esa decisión del Sumo sacerdote estaba totalmente basada en la Biblia, (Levitico 24:16) donde se condenaba a muerte a cualquiera que blasfemara contra Dios, pero estaban asesinando al Hijo del Señor, porque a veces una decisión, un concepto o una creencia puede estar totalmente basada en la Biblia, pero equivocada, porque sin él Espíritu Santo seríamos como Jacobo y Juan cuando querian pedir que cayera fuego del cielo o Saulo persiguiendo a los herejes, creyendo en doctrinas basadas en la Biblia, pero alejadas de lo que en realidad era la verdad. El conocimiento de la Biblia por sí sólo, puede ser contraproducente si no creemos ni siquiera en el Espíritu Santo del Señor quien es el único que puede guiarnos de veras hacia toda la verdad (Juan 16:13-15), ese Esp

El milagro detras de los dolores

Siempre hemos sabido que los dolores de un parto traen gozo y alegría al ver nacer un hijo en tu vida.   Algo similar vivió esa mujer que Dios bendijo con dos partos de su mismo hijo en los tiempos de Eliseo.  Y así que ella entró, se echó a sus pies, y se inclinó a tierra; y después tomó a su hijo, y salió. 2 Reyes 4:37 RVR1960 Ella no había pedido ningún milagro, aunque lo anhelaba en lo más profundo de su corazón, no quería arriesgarse a soñar, como a muchos de nosotros nos suele suceder, porque sabía que un sueño convertido en utopía, terminaba siempre en pesadilla, y ahora mismo confirmaba que tenia toda la razón, pues aquel pequeño y milagroso retoño recibido por su vientre qué un día estuvo estéril, yacía muerto en el dormitorio qué había construido para Eliseo, el varón de Su Señor. Era obvia su molestia, qué se entremezclaba con un ardor qué razgaba con dureza a su alma...  Yo no había pedido nada, se decía lamentando una desdicha qué si un día el milagro no hubiera sucedid