Ovejas para la Casa de Jehová

En la casa de Jehová, moraré por largos días

 ...Y en la casa de Jehová moraré por largos días (Salmos 23:6 2da parte).

Las ovejas eran cuidadas por sus pastores, con el propósito de sustentarles a ellos; unas producían mucha lana para poder proveerles de ropa o comerciarla por un rédito; otras servian de alimento, pero las mejores de todas eran escogidas dentro de la majada para el propósito más importante: ir a la Casa de Jehová ...era el sueño más sublime de todas las ovejas del rebaño.

Cuando una oveja seleccionada iba a la Casa de Jehová, nunca regresaba; era el momento culminante del ser de una oveja, el propósito máximo del porqué vivir para cada una de ellas...ir a la Casa de Jehová a morar por largos días.

Ese día el pastor se vestía de gala y se acercaba a ellas, las observaba diligentemente, examinándolas a la perfección, no tenía que encontrar defecto alguno en aquella que saliera escogida. Solamente aquella que se hubiera alimentado bien durante la temporada, y cuidado de golpearse era candidata a ser la elegida.

Después de haberla escogido cuidadosamente, la cargaba en sus brazos y se la llevaba a la Casa del Señor.
    
La Casa de Jehová era aquel templo majestuoso donde se juntaban las mejores ovejas de toda la nación, con un único propósito: ser el sacrificio de olor grato para Dios.

Si Dios es nuestro pastor, nosotros somos sus ovejas y el propósito máximo que debemos tener es este: llegar al altar, crucificar nuestra carne y llegar a ser un sacrificio vivo, santo y agradable para el Señor, y así morar en la Casa de Jehová por largos días.
 

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