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Malos por naturaleza

De ocho años era Joaquín cuando comenzó a reinar, y reinó tres meses y diez días en Jerusalén; e hizo lo malo ante los ojos de Jehová. (2 Crónicas 36:9 RVR1960) 

Aquí tenemos la muestra de que un niño también hace lo malo delante de Dios y que también es pecador, que no es cierto que sean unos angelitos... 

La muestra de que no podemos dejarles sin instrucción, que no pueden ser entrenados en los pensamientos del mundo sin principios basados en La Palabra del Señor.   Que sin una correcta guianza siempre decidirán el camino de maldad. 

Que en los colegios de este mundo se aprenden conocimientos útiles, pero que jamás serán tan vitales como la enseñanza de los padres...  Que nada es tan importante como la corrección de quienes les aman en verdad...  Que ninguna cosa es tan poderosa como la instrucción de aquellos que velan por sus corazones para presentarlos al Señor (2 Timoteo 3:16 NTV).

David dijo: en pecado me engendró mi madre, porque él sabía de que mal él padecía...  Por tanto, debemos enseñar que aprendan a reconocerse tal y como son, para pedir por medio del perdón del Salvador, la transformación de aquella naturaleza que heredaron desde Adán.

Dedícales a tus hijos "tiempo", de aquel de calidad. Y será la mejor inversión que hagas en su vida y también en la tuya.

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