Ir al contenido principal

Caminando sobre el agua

Caminando sobre el agua...

Y cuando ellos subieron en la barca,  se calmó el viento. Mateo 14:32

Pedro pudo seguir caminando sobre el agua... pudo seguir viendo lo sobrenatural en medio de los vientos naturales... pudo seguir siendo sustentado en medio de lo insustentable y dar otro paso más sobre lo imposible; sin embargo, tuvo miedo, no soportó más el arreciar de las olas y quiso regresar al lugar seguro de su barca.  

Porque a veces darnos por vencidos calma las tormentas... a veces un paso atrás es suficiente para no seguir enfrentando tempestades... a veces regresar da tranquilidad... a veces volver atrás parece ser la mejor solución a los problemas; no obstante, esto evitará que veamos la mano poderosamente milagrosa del Señor Omnipotente y no podremos vivir en el centro de la Voluntad de Dios.  

Pero a Jesús no le molesta eso, no se enoja con nuestros temores... no nos da la espalda cuando ya no queremos seguir adelante... Él simplemente en Su infinita misericordia nos abraza, nos mima otra vez, nos rescata y ayuda a regresar al lugar seguro... y esperará pacientemente hasta que estemos listos para intentarlo de nuevo.  Porque una cosa sí es segura, ¡lo tenemos que lograr! ¡tenemos que caminar sobre las aguas!

Dios es como aquella madre que te alienta a caminar cuando nunca antes lo habías hecho... das tus primeros pasos y el miedo te hace caer... te abraza y te consuela en tu dolor... te acaricia para que no llores más; pero luego, cuando ya descansaste suficiente, te levanta otra vez y te anima a que sigas intentándolo, hasta que al final de todo logras andar con tus dos pies, y podrás hacerlo así durante toda tu vida, recibiendo grandes bendiciones por aquella victoria.

Hoy... tal vez te has sentido de la misma forma que Pedro en medio de la tormenta, pues aunque sabías que Dios estaba contigo, aunque podías ver que caminabas sobre lo natural, no soportaste más seguir así y quisiste regresar...  quisiste salirte de la tormenta... darte un descanso... pero sabes que es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el Reino de Dios (Hechos 14:22), es necesario que aprendamos a caminar sobre las aguas, en medio de las tormentas... es necesario que lo intentes de nuevo, porque muchas bendiciones tiene Dios preparadas para aquel que arrebata el Reino de los cielos. 

¡Adelante! porque siete veces cae el justo... pero vuelve a levantarse. Proverbios 24:16. 

Entradas populares de este blog

entresacando lo precioso en lo vil

Entresacando lo precioso en lo vil ...y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Jeremías 15:19. Un rayo de luz en medio de la densa oscuridad...  una pequeña nube del tamaño de la mano de un hombre en la inmensidad del cielo azul... una gota de agua en el desierto más atroz… tal vez, una ínfima sonrisa en medio de aquel horrible mar de lágrimas o un halo de esperanza en un lamentable universo de tristezas...  pero, siempre habrá algo precioso en medio de lo vil, algo útil en la basura, algo bello en los desaciertos, algo hermoso en el desierto. La clave está en encontrarlo; hacer a un lado lo que no vale, olvidar lo que no edifica, aprender de lo que enseña, pensar en lo que es verdadero cuando todo parece falso, lo honesto cuando todo parece hipocresía, lo justo cuando todo parece injusto, lo puro en lo impuro, encontrar el buen nombre, la virtud y la alabanza (Filipenses 4:8) donde parece que todo está perdido, recordando que a los que a Dio...

La maldición nunca vendrá sin causa.

La causa de la maldición Pro 26:2   Como el gorrión en su vagar,   y como la golondrina en su vuelo,   Así la maldición nunca vendrá sin causa. Es por demás que gritemos, declaremos, rechacemos, revirtamos y hagamos un sinfín de rituales contra las maldiciones, si no quitamos la causa… porque la maldición nunca vendrá sin una causa. En 1Juan 5:8 dice que el maligno no tiene derecho alguno para tocar a aquel que no practica el pecado y el pecado es la causa de las maldiciones (Deuteronomio 28:15); así mismo la Palabra declara que el que aportille el vallado lo morderá la serpiente (Eclesiastés 10:8).   Esto significa que cuando por medio del pecado abrimos agujeros en la cerca de protección que Dios nos ha puesto por medio de la Sangre de Jesucristo, al redimirnos de la maldición en la cruz; entonces la serpiente antigua, nuestro enemigo, tiene derecho pleno para poder entrar y utilizar sus artimañas para destruirnos, inyectándonos su veneno de m...

El poder de la insistencia

¡Insiste hasta lograrlo! En Lucas 18:1-7 el Señor Jesús nos enseñó a insistir en la oración y no desmayar hasta recibir respuesta de Dios, porque la insistencia es el poder del justo que cae siete veces, pero que siete veces vuelve a levantarse (Proverbios 24:16). Jacob luchó contra el poderoso Ángel del Señor durante toda la noche y lo soportó, no porque tuviera las fuerzas físicas para hacerlo, ni porque tuviera armas para detenerlo, sino porque tenía un alma poderosa que insistía, aún cuando pareciera derrotado, pues volvía una y otra vez a intentarlo.    El poder de la insistencia hizo que Moisés continuara solicitando la libertad para su pueblo, hasta diez veces, aún cuando Faraón endurecía más y más su corazón.   Ese poder llevó a Nehemías a construir los muros de Jerusalén a pesar de la gran oposición que encontró al hacerlo; ese poder es el que tenemos que tener para solventar las tormentas que nos azoten… es el poder que nace en aquellos que ha...