No hagamos lo que bien nos parece.

La libertad de hacer lo que bien me parece.

En aquellos días no había rey en Israel;  cada uno hacía lo que bien le parecía.  Jueces 17:6;21:25

Esta había sido la constante en todo el libro de Jueces, el pueblo de Dios andaba como ovejas sin pastor (2Crónicas 18:16); después de la muerte de Josué, todos hacían lo que bien les parecía, es decir que vivían una moralidad relativa basada en sus propias decisiones o pensamientos.  Hoy en día el concepto de la humanidad es este: "!vive y deja vivir" ...si no hace daño a otros entonces está bien; sin embargo, Dios ha dejado claro que nuestros pensamientos no son Sus pensamientos (Isaías 55:8), y que a lo que nosotros podemos llamar bueno, Dios lo podría llamar malo (Isaías 5:20).  Eran libres de pensar y actuar como quisieran, pero sus pensamientos, opiniones y decisiones sin la guía del Señor, no eran nada (Juan 15:5).

Somos llamados a libertad (Gálatas 5:13), sin embargo, esta libertad se ha convertido más bien en una excusa para hacer lo que nos da la gana y el problema es que nuestra carne lo que quiere es pecar (Santiago 1:14-15)... creemos que no tenemos que tener alguien a quien dar cuentas y que solo nos debemos a Dios, pero... ¿estaríamos listos para entregar cuentas al gran Juez?... Dios sabe de que mal padecemos, Él conoce nuestros corazones y a Él jamás podremos engañar.

Dios busca adoradores que le adoren, en espírtu y verdad (Juan 4:23), es decir que quiere encontrar hombres y mujeres que sinceramente dejen todo por seguirle a Él, tomando su cruz cada día por amor a Él (Lucas 9:23), gente que obedezca con placer y que no haga lo que le de la gana para satisfacerle a Él.  

Jesús fue un ejemplo de alguien que tenía libertad de hacer lo que quería, pero nunca lo hizo... y gracias a Dios, pues si no hubiera sido así estaríamos perdidos.  Jesús se negó un lugar donde vivir (Lucas 9:58), se negó ser rescatado por una legión de ángeles al momento de ser crucificado (Mateo 26:53), se negó a todo con tal de hacer solamente la voluntad de Su Padre (Juan 5:30), porque le amaba sobre todas las cosas.  

No hagamos lo que bien nos parece, hagamos la Voluntad de Dios y sometámonos a Él; pues la libertad es solamente la puerta abierta que el Señor dejó, para que salgan por ella todos aquellos que no le aman. 



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