Ir al contenido principal

Una vida en Arrepentimiento

Una vida en Arrepentimiento.

El propósito del juicio de Dios.

Apocalipsis 16:11  y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras,  y no se arrepintieron de sus obras. 

Dios tiene muchísima paciencia con el hombre y aún está aguardando su Segunda Venida pues espera que todos se arrepientan (2Pedro 3:9), pero el tiempo del juicio se acerca inexorablemente donde el Señor enviará juicios sobre la tierra con destrucción, dolor y enfermedades;  no obstante, el único y firme propósito de estos juicios es también que los hombres se arrepientan de sus obras.  El arrepentimiento es el objetivo final de los juicios (Apocalipsis 9:20,23; 16:9), aunque muchos, ni aún así se arrepentirán, quejándose contra Dios como si tuvieran derecho de exigirle algo al Rey de reyes y Señor de señores.  

El juicio de Dios es necesario para todos aquellos que quieren hacer la Voluntad de Dios, pues los hijos de Dios no están excentos de los juicios del Altísimo (1Pedro 4:17; ), porque les trae arrepentimiento y el arrepentimiento es indispensable para la limpieza de pecado, pero para aquellos que no aman al Señor, es motivo de destrucción. 

Aunque los juicios de Dios muchas veces sean duros y poco agradables, si somos Sus hijos debemos estar tranquilos porque eso significa que no seremos condenados con el mundo (1Corintios 11:32), por lo tanto cuando en la vida nos alcanzan los juicios de Dios debemos pedir el don del arrepentimiento y avivar la esperanza pues de allí saldremos más limpios.  

Recordemos que somos pecadores y que el que dice que no tiene pecado es mentiroso (1Juan 1:10), por lo tanto siempre requeriremos de arrepentimiento.  El arrepentimiento no es solo para los nuevos cristianos, todos debemos buscar constantemente este don maravilloso de Dios para la limpieza de los pecados.

Algo que es sumamente importante hacer notar es que no es indispensable pasar por juicios para buscar el arrepentimiento; pues con tan solo examinarnos a nosotros mismos y entristecernos por nuestros pecados con aquella tristeza que es según Dios (2Corintios 7:10) es suficiente para poder recibir el don del arrepentimiento.
 

Comentarios

Entradas populares de este blog

entresacando lo precioso en lo vil

Entresacando lo precioso en lo vil ...y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Jeremías 15:19. Un rayo de luz en medio de la densa oscuridad...  una pequeña nube del tamaño de la mano de un hombre en la inmensidad del cielo azul... una gota de agua en el desierto más atroz… tal vez, una ínfima sonrisa en medio de aquel horrible mar de lágrimas o un halo de esperanza en un lamentable universo de tristezas...  pero, siempre habrá algo precioso en medio de lo vil, algo útil en la basura, algo bello en los desaciertos, algo hermoso en el desierto. La clave está en encontrarlo; hacer a un lado lo que no vale, olvidar lo que no edifica, aprender de lo que enseña, pensar en lo que es verdadero cuando todo parece falso, lo honesto cuando todo parece hipocresía, lo justo cuando todo parece injusto, lo puro en lo impuro, encontrar el buen nombre, la virtud y la alabanza (Filipenses 4:8) donde parece que todo está perdido, recordando que a los que a Dio...

La maldición nunca vendrá sin causa.

La causa de la maldición Pro 26:2   Como el gorrión en su vagar,   y como la golondrina en su vuelo,   Así la maldición nunca vendrá sin causa. Es por demás que gritemos, declaremos, rechacemos, revirtamos y hagamos un sinfín de rituales contra las maldiciones, si no quitamos la causa… porque la maldición nunca vendrá sin una causa. En 1Juan 5:8 dice que el maligno no tiene derecho alguno para tocar a aquel que no practica el pecado y el pecado es la causa de las maldiciones (Deuteronomio 28:15); así mismo la Palabra declara que el que aportille el vallado lo morderá la serpiente (Eclesiastés 10:8).   Esto significa que cuando por medio del pecado abrimos agujeros en la cerca de protección que Dios nos ha puesto por medio de la Sangre de Jesucristo, al redimirnos de la maldición en la cruz; entonces la serpiente antigua, nuestro enemigo, tiene derecho pleno para poder entrar y utilizar sus artimañas para destruirnos, inyectándonos su veneno de m...

El poder de la insistencia

¡Insiste hasta lograrlo! En Lucas 18:1-7 el Señor Jesús nos enseñó a insistir en la oración y no desmayar hasta recibir respuesta de Dios, porque la insistencia es el poder del justo que cae siete veces, pero que siete veces vuelve a levantarse (Proverbios 24:16). Jacob luchó contra el poderoso Ángel del Señor durante toda la noche y lo soportó, no porque tuviera las fuerzas físicas para hacerlo, ni porque tuviera armas para detenerlo, sino porque tenía un alma poderosa que insistía, aún cuando pareciera derrotado, pues volvía una y otra vez a intentarlo.    El poder de la insistencia hizo que Moisés continuara solicitando la libertad para su pueblo, hasta diez veces, aún cuando Faraón endurecía más y más su corazón.   Ese poder llevó a Nehemías a construir los muros de Jerusalén a pesar de la gran oposición que encontró al hacerlo; ese poder es el que tenemos que tener para solventar las tormentas que nos azoten… es el poder que nace en aquellos que ha...