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Levantando Fracasados

La Biblia está repleta de pequeños que destrozan a gigantes, estériles con hijos importantes, débiles ejércitos que levantan la victoria de manera sorprendente, pobres llevados a abundancia, fracasados levantados a la gloria, despreciados exaltados delante de los hombres... Perdedores llevados a victoria... Porque a Dios le gusta levantar del polvo al pobre y al necesitado alzarlo del muladar, haciéndole sentar junto a los príncipes de Su pueblo. En esos días del fracaso... esos días de la cruda realidad que te muestra tu debilidad, esos días donde el éxito se niega a abrazarte... No olvides, Dios siempre aprovecha cuando nuestros recursos se han acabado, para mostrarnos a esperar en los de Él, esos recursos que seguramente nos llevarán a Su victoria.

La espada que corta orejas

 La espada que corta orejas En los últimos años, existe mucha gente que no quiere escuchar la Palabra de Dios, odia a todos los que se llaman cristianos... están heridos...  Están golpeados...  Les hemos hecho grande daño...  Hemos usado la espada para cortarles sus oídos.  (Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco. Juan 18:10 RVR1960)  La espada del espíritu es la palabra de Dios, pero cuando la usamos con ira o molestia, cortamos las orejas de aquellos que ahora ya no quieren escucharnos, y no podrán oír lo que Dios quiere decirles en su corazón.  (Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Santiago 3:14‭-‬15 RVR1960)  ¡Perdona oh Señor a tu Iglesia, y sana otra vez a esos Malcos qu...

Regresando al origen

 De regreso hacia el origen Los primeros años de nuestra vida son esos años de la ignorancia plena...  Pero también los años de la máxima inocencia, esos años que aunque nacemos pecadores...  ese pecado que más tarde será nuestras cadenas, aún no ha hecho mella en nuestra vida, no ha destruido el diseño original de nuestra mente.  Allí fue cuando Juan, en el vientre de su madre, sin haber aún visto la luz del sol y todo lo que se aprende en la escuela de esta existencia, sin saber doctrina o religión alguna... de un brinco de alegría, de un salto de emoción inyectada entre sus venas, declaró y sin palabras, por medio del Espíritu Santo del Todopoderoso, aquella predicación que más tarde sería la palabra que alimentaría su corto ministerio, manifestando sin ninguna frase, oratoria ni retórica que Jesús era el Señor del universo. Al final, Juan en los últimos días de su vida, esperando ser decapitado, queriendo regresar a aquella fe que tenía cuando niño, en medio de l...

El cruel resentimiento

Esas siete cosas que aborrece el Señor... esos pecados que dañan al prójimo (Proverbios 6:16-19)...  Aquellas cosas cuya base es la discriminación, que salen de la maldad del fuerte contra el débil...  La abusiva altanería del que desprecia al desvalido...  Esa malicia que provoca lamentablemente el doloroso resentimiento de aquellos corazones despreciados... Que trae la ira de las almas desvalidas...  Ese sentimiento que envuelve de amargura a los que han sido abusados profundamente en su vida... Tristeza razonable que a todas luces debería ser vengada...  Fuego interno animado con la fuerza del rencor, que quema derribando hasta el suelo el poco aliento que le queda al que ha sido traicionado, pero que desgraciadamente al mismo tiempo, secuestra sus sentidos, dejándolos encadenados hasta el fondo del abismo, atadura que limita a su vida en un círculo vicioso sin salida.  Pero hay alguien que si sabe destruir aquellas ataduras, quebrando los cerrojos de es...

Endiosando dogmas

Endiosando dogmas Cuando piensas que un dogma te dará la salvación, ese dogma ha tomado el lugar que sólo corresponde a Cristo el único que en verdad puede darte salvación. Nunca una ley divina será mayor que quien la dictó... Jamás vestir de una forma en específico será más importante que la fe y su autor...  Para nada, un día especial será más valioso que la sangre derramada en el calvario, o un tesoro más importante que el dueño de todo oro y plata, un conocimiento mejor que una relación personal con el Señor del universo, todo el cariño del mundo más sublime que el amor de Dios, un don o poder impresionante, más necesario que el Espíritu Santo del Todopoderoso...  Jamás una iglesia será mejor que aquel que murió por ella, ni mucho menos una organización.  No nos equivoquemos... Jamás debemos amar un dogma, jamás debemos endiosarlo, aunque sea la pura verdad...  No tendrás dioses ajenos delante de mí. Éxodo 20:3

Flechas

 Flechas Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud. (Salmos 127:4 RVR1960)  Un buen padre es un fabricante de saetas, que prepara sus varas, alista la madera, la pule hasta lograr su rectitud, afilando la punta, que será la guía de la flecha que al final la lleve a pegar en el blanco del Señor.  Hoy es el tiempo de que el espíritu de Dios haga volver el corazón de los padres hacia los hijos (Lucas 1:17), es el tiempo que hombres y mujeres, hijos del Señor, se conviertan en fabricantes de saetas, transformadores de hijos que tengan un solo blanco en su corazon, padres que no pongan en maestros o pastores la responsabilidad de hacerlos flechas dirigidas hacia Dios.   

No prevalecerán contra la Iglesia

Blandina se llamaba aquella muchacha, que había sido capturada para enfrentar las peores torturas simplemente por confesarse una cristiana, mientras los otros hermanos que también iban a ser martirizados, preocupados por ella, pensaban que no iba a soportarlo.  Sin embargo, ella era más fuerte de lo que aparentaba, porque cuando las fieras no le tocaron ni un pelo, sus verdugos no contentos le azotaron, la quemaron con hierro al rojo vivo, y la pusieron delante de un toro para que la embistiera, y aún así, con todo eso, con toda firmeza animaba en alta voz a sus compañeros para que no perdieran la fe.   Al final, aunque lamentablemente terminaron degollándola, en ningún momento dejó de animar a sus hermanos hasta que dio su último aliento...  Ella jamás perdió la fe.  Pero, con cada martirio la Iglesia se seguía multiplicando...  Con la muerte, otra vez, el enemigo seguía siendo exhibido públicamente como el perdedor, porque las puertas del infierno no prev...